Contenido

  • Ver más
  • POR Antonio García Maldonado

    7 Febrero 2016

    Si el periodismo es la búsqueda de la verdad, no puede basarse en una mentira de fondo como la que ahora lo recorre: que las sociedades complejas se sustentan en la pureza inmaculada de los ideales, y no en una transacción permanente entre ellos y la realidad. De la misma forma que funcionan los individuos con su conciencia, las familias, las empresas, más aún lo hace la política si debe alcanzar mínimos comunes denominadores de sociedades cada día más grandes y menos homogéneas. La fragmentación política de los parlamentos no es más que una consecuencia de esto último. No hay otra forma de explicar la buena prensa que tienen aquellos que se retiran a la pureza doctrinaria y afean a sus “generales mediocres” las transacciones, elevadas a la categoría moral de traiciones. Un Juan Carlos Monedero incapaz de renunciar a un programa de máximos mantiene el prestigio de la incorruptibilidad ideológica, frente a un Manuel Fraga que abraza la democracia fundando un partido de derecha que asume las reglas pero que mantiene para siempre su condición de fascista, asesino y “ministro de Franco”. ¡Si hubiera persistido en su fascismo, sería fascista pero un fascista

    POR Paul B. Preciado

    7 Febrero 2016

    A veces imagino el mundo como una compañía de teatro con algo más de 7.300 millones de actores humanos. Una compañía en la que todos, absolutamente todos, actuamos en una misma y única pieza. Miro hipnotizado el World Population Clock, el reloj de la población mundial. 7.399.348.781. El tiempo que tardo en escribir esta cifra basta para que el número del mundómetro ya haya cambiado. Ese tiempo es también el tiempo de mi vida: el tiempo en el que se escribe y se borra mi propia partitura. Dos nuevos actores entran en escena cada segundo, mientras otro sale de escena cada cinco segundos. Hoy se incorporarán a la pieza 272.000 nuevos actores. Y dejarán el escenario 113.900. En esta singular obra de teatro, el escenario ha sido dividido con fronteras infranqueables de modo que los actores que vienen del otro lado no son reconocidos como parte de la misma compañía. Un actor migrante intenta cruzar una frontera de la escena del mundo cada 27 segundos. Y uno de cada ocho actores pierde la vida al intentarlo. Me pregunto cómo hemos decidido embarcarnos ciegamente en la realización de ese delirante guión. Cómo y por qué razones hemos llegado a someternos al rol que cada

    POR Antonio J. Pradel

    6 Febrero 2016

    Hemos quedado citados para participar en una experiencia de la que en principio no sabemos gran cosa. Se trata de algo así como «teatro en la calle», pero, la verdad es que no sabemos prácticamente nada de lo que pueda ser aquello que vamos a ver, vivir, experimentar o lo que fuera. Apenas unos pocos datos (lugar, fecha y hora). En cualquier caso, la curiosidad me lleva hasta allí por el mero hecho de tratarse de un paseo por la ciudad. Más concretamente se trata de un paseo muy específico, El paseo de Robert Walser. ¿Un paseo con Walser en São Paulo? En efecto, aquello hay que verlo. Hace más de diez años que leí El paseo y no lo recuerdo en detalle, pero en cualquier caso prefiero no leerlo ahora antes de encontrarme con Walser en esta caótica ciudad.

    POR José Luis Noriega

    5 Febrero 2016

    Nada más terminar el último bis, Allen Toussaint bajaba del escenario entre aplausos, cinco escalones, para acercarse a su público. Ante él, la platea del Teatro Lara, una cajita de bombones forrada de rojo sedoso, veteado con el dorado de las molduras y los palcos. Le achucharon y le hicieron mil fotos, parecía encantado, sin atisbo alguno de debilidad. Se marchó de allí complacido, es de suponer, después de otro concierto entrañable. Al rato se le paró el corazón, no le dio tiempo a llegar al hotel. Chet Baker también tocó en Madrid antes de despedirse de este mundo, aunque dispuso de un plazo algo mayor que el de A. Toussaint. Si bien, desde hacía décadas, cada día que seguía vivo era un milagro a consignar, en su concierto del Johnny de marzo del 88 estaba claramente de salida. Con la piel de la cara fundida al hueso y el pelo descuidado saliéndole por detrás de las orejas, daba la impresión de estar allí sólo gracias a una prórroga concedida por un dios benévolo. Dos meses después se cayó por la ventana de una habitación de hotel en Ámsterdam. De su estancia en Alemania, entre ambos acontecimientos, queda una histórica grabación. Otro que

    El Estadio Mental

    Primero de Campo

    Cambiar de Voz

    Andrea Palaudarias

    • Números primos
      Marta Sanz
      Bruno Galindo
    • Informe de vuelta
      Daniele Grasso
      Andrea Aguilar | Álvaro de Cózar
    • La dimensión desconocida
      En el cielo
      Aldo Linares
    • Habitaciones propias
      Bisexualidad
      Miguel Vagalume | Caterina Medicea
    • Final
      W como en War
      Javier García Herrero
    • Moscas y arañas
      Uno de viajes
      Charlie Mysterio | Javi Bayo
    • Onda Canina
      Una jornada aberrante
      John Tones | Yago García
    • Isla Paraíso
      Herstory, presencias, reflexiones.
      Elisa McCausland
    • Las periféricas
      Aloma Rodríguez y Carlos Marzal
      Alejandro Simón Partal
    Ver toda la programación semanal

    REVISTA IMPRESA

    Portada EEM Número 7
    Comprar
    Digital
    Web + App | 5€
    Impresa
    España | 5€
    Europa | 9€
    Mundo | 10€
    Vista previa